Pronunciamiento: Un enfoque diferenciado hacia poblaciones vulnerables no debe confundirse con el favorecimiento – Colegio de Profesionales en Psicología de Costa Rica
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COLEGIO DE PROFESIONALES EN PSICOLOGÍA DE COSTA RICA

Pronunciamiento: Un enfoque diferenciado hacia poblaciones vulnerables no debe confundirse con el favorecimiento

Fecha Publicación: 03/02/2025

Desde su implementación en 2012, los Programas de Afectividad y Sexualidad Integral han demostrado ser herramientas cruciales en el proceso de aprendizaje y manejo de la sexualidad, contribuyendo significativamente a la reducción de las tasas de embarazo adolescente en Costa Rica, las cuales han disminuido de alarmantes cifras que oscilaban entre el 18.7% y el 20.5% a menos del 9% en 2023, según datos del INEC. Este avance es un reflejo de cambios legislativos que prohíben las relaciones impropias, así como de medidas adoptadas en el sector salud y un enfoque educativo que atiende las necesidades psicoemocionales de los estudiantes y promueve la salud sexual y reproductiva a través de información rigurosamente investigada.

Los programas en cuestión han brindado espacios de aprendizaje adecuados, acompañados de personas profesionales capacitadas, abordando temas que son esenciales para las personas adolescentes. Es fundamental que estos espacios educativos formales se conviertan en las principales fuentes de información, evitando que las y los jóvenes recurran a fuentes dudosas y potencialmente dañinas que pueden encontrar, por ejemplo, en Internet. Nos preocupa que las recientes propuestas de cambio impulsadas por sectores conservadores puedan obstaculizar la educación sexual en nuestro país, llevándonos de regreso a épocas en que muchos temas eran considerados tabú, y propiciando que nuestros (as) jóvenes sean educados (as) a través del consumo de contenido inapropiado en el Internet y otros medios cuestionables.

La Convención Iberoamericana de Derechos de los (as) Jóvenes establece claramente el derecho a la educación sexual en todos los niveles educativos, lo que posiciona cualquier eliminación o debilitamiento de estos programas como una vulneración de tales derechos.

Respecto al Protocolo de Atención al Bullying dirigido a la población LGBTIQ+, enfatizamos que su diseño fue el resultado de una extensa valoración de múltiples elementos, y se concibió para abordar las violencias estructurales que esta comunidad ha enfrentado históricamente tanto por parte de sus pares como de miembros de la comunidad educativa. La creación de protocolos diferenciados es esencial para proteger la salud mental y física de estos (as, es) estudiantes, así como para fomentar el respeto a la diversidad. Sabemos que ser víctima de bullying puede tener consecuencias devastadoras, incluso llevar al suicidio, y las personas LGBTIQ+ son particularmente vulnerables a estas situaciones.

Es imperativo reconocer que un enfoque diferenciado hacia poblaciones vulnerables no debe confundirse con el favorecimiento. Este enfoque se basa en la justicia social, buscando corregir desigualdades históricas que han marginado a ciertos grupos. Sin un protocolo específico y fundamentado, se les niega a los estudiantes LGBTIQ+ la oportunidad de disfrutar de un entorno seguro que respete sus derechos y su identidad, una negación que resulta en invisibilización y desprotección.

Los estudios del Programa Estado de la Nación destacan que, a pesar de los avances logrados, es necesario redoblar esfuerzos para atender la diversidad en las escuelas y fomentar la educación sexual integral y afectiva. Este pronunciamiento no tiene intención confrontativa; más bien se fundamenta en la lógica, la ética y la responsabilidad profesional hacia el bienestar integral de la población infanto-juvenil de Costa Rica.

Hacemos un llamado a las autoridades del Ministerio de Educación para revaluar la decisión reciente y abrir un canal de diálogo inclusivo con colegios profesionales, expertos en educación y en salud mental. Proponemos la creación y mantenimiento de protocolos inclusivos que salvaguarden los derechos de todos los estudiantes, con especial énfasis en aquellos que pertenecen a la comunidad LGBTIQ+.

Finalmente, reiteramos que la educación integral debe ser acompañada por un enfoque científico, fundamentado en la evidencia, para garantizar que nuestros jóvenes cuenten con la información necesaria para tomar decisiones informadas sobre su salud y bienestar, promoviendo así una sociedad más equitativa y basada en el respeto mutuo.

Comisión de Género y Sexualidad, CPPCR.


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