Nuestros esfuerzos y reflexiones por naturalizar la Noviolencia hoy, deben triplicarse.
Fecha Publicación: 02/10/2025
De los estudios sobre la Paz, la Noviolencia es la parte más importante. Lo es porque es una apuesta decidida y esperanzadora por la vida. De una vida vivida con dignidad, con libertad, con alegría. Cuando decido usar la noviolencia estoy negándome a deshumanizar al otro. (López, 2012)
La Noviolencia debe comprenderse, como la Paz, que se aprende, que se vive en acción y no como algo impracticable. Su sinónimo es acción, en lugar de inacción; es potencia desligada de las armas y la violencia, en lugar de impotencia.
La potencia de la persona noviolenta se enfoca en sus palabras y acciones; quien actúa con violencia, usa armas e instrumentos que causan daños y sufrimientos y, así existen formas de violencia, normalizadas desde nuestra memoria histórica, que ocultan otras de sus versiones.
Por eso, nuestros esfuerzos y reflexiones por naturalizar la Noviolencia hoy, deben triplicarse. CIREC avanza construyendo y reforzando acciones para La Cultura de Paz y Noviolencia, una cultura que garantice los derechos humanos de manera sostenible, el derecho a la Paz y a la educación para la Paz; la equidad de género, las comunidades que se fortalecen en la interculturalidad, el diálogo como herramienta para honrar la reciprocidad, el compartir y lo mutuo. El derecho al cuidado.
CIREC difunde que los espacios de noviolencia, son espacios donde se creé con decisión en la bondad como primera opción, donde se reconoce la humanidad compartida, y en ella; que todas las personas, por naturaleza, somos sujetas de dignidad.
Tomado de las reflexiones de Mario López Martínez, 2012.