Escuchar, acompañar y articular: claves para la prevención del suicidio en Costa Rica – Colegio de Profesionales en Psicología de Costa Rica
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COLEGIO DE PROFESIONALES EN PSICOLOGÍA DE COSTA RICA

Escuchar, acompañar y articular: claves para la prevención del suicidio en Costa Rica

Fecha Publicación: 18/04/2026

El Colegio de Profesionales en Psicología de Costa Rica reafirma su firme compromiso con la promoción de la salud mental, la prevención del suicidio y el fortalecimiento de acciones articuladas orientadas a la protección de la vida, el bienestar y la dignidad de toda la población.

La conducta suicida constituye un fenómeno complejo, multicausal y profundamente sensible, que requiere un abordaje integral que trascienda la intervención clínica individual. Su prevención demanda acciones coordinadas y sostenidas desde múltiples ámbitos: educativo, comunitario, laboral, sanitario, clínico, familiar y social. En este sentido, se subraya la necesidad de un enfoque interdisciplinario, interinstitucional e intersectorial, basado en la corresponsabilidad social, en el que participen activamente todos los actores involucrados.

A nivel nacional, Costa Rica ha avanzado en la construcción de un camino conjunto para atender esta problemática. El país cuenta con un marco normativo robusto que orienta el trabajo articulado y define obligaciones claras para el sistema de salud, entendido como el conjunto organizado de instituciones, personas, recursos y normas que actúan de manera coordinada para proteger, mejorar y recuperar la salud de la población. En este marco se inscriben la Ley Nacional de Salud Mental (Ley N.° 10412), su Reglamento (Decreto Ejecutivo N.° 44919‑S‑MEP‑MTSS), la Política Nacional de Salud Mental y los lineamientos técnicos del Ministerio de Salud, los cuales reiteran la necesidad de articular acciones de prevención, detección temprana, intervención oportuna y seguimiento del comportamiento suicida, desde un enfoque integral y basado en los derechos humanos.

El comportamiento suicida es una problemática de salud pública que conlleva un profundo sufrimiento para quienes la experimentan directamente, así como para sus familias, amistades y comunidades, quienes a menudo enfrentan sentimientos de dolor, culpa, impotencia y desamparo. Invisibilizar esta realidad no contribuye a su desaparición; por el contrario, incrementa el sufrimiento y limita las posibilidades de intervención efectiva.

Resulta imprescindible continuar fortaleciendo la construcción de rutas claras, puentes de articulación reales y mecanismos efectivos de coordinación, que permitan a las personas acceder a información confiable, a servicios oportunos y a redes de apoyo seguras. Reconocemos que aún queda un extenso camino por recorrer: se requiere mayor infraestructura, más recursos, más formación y una articulación más sólida para enfrentar de manera adecuada esta problemática, la cual ha adquirido dimensiones que demandan una respuesta país.

El abordaje del comportamiento suicida debe realizarse a lo largo del curso de vida y en los diversos contextos en los que las personas se desarrollan, integrando acciones de promoción de la salud mental, prevención, atención en crisis y posvención, así como mecanismos de articulación con redes comunitarias y servicios especializados.

Como país, enfrentamos un desafío impostergable. Si bien se han logrado avances importantes y se cuenta con estadísticas, instrumentos y lineamientos técnicos, es indispensable profundizar los esfuerzos, fortalecer las capacidades instaladas y convocar a la colaboración activa de los distintos sectores, dado que la prevención del suicidio no es una responsabilidad exclusiva del sector salud, sino una tarea compartida que exige participación coordinada, formación continua del personal, protocolos claros y redes de apoyo fuertes y sostenidas.

Prevenir el suicidio es una tarea colectiva. Implica escuchar, acompañar, articular esfuerzos y asumir una corresponsabilidad social auténtica, basada en el respeto, la empatía y la ausencia de juicios, para proteger la vida y la dignidad de todas las personas.

Por: Comisión de Prevención del Suicidio, CPPCR.


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