Frente al comportamiento suicida requerimos tomar medidas urgentes – Colegio de Profesionales en Psicología de Costa Rica
Coronavirus 2019 (COVID-19)

COLEGIO DE PROFESIONALES EN PSICOLOGÍA DE COSTA RICA

Frente al comportamiento suicida requerimos tomar medidas urgentes

Fecha Publicación: 19/02/2019

En los últimos días hemos tenido noticia de varias personas que se han suicidado o han intentado hacerlo, sumándose a las ya de por sí preocupantes cifras sobre esta expresión extrema del dolor humano, que asociamos, entre otros factores, a la pobre inversión en la salud mental que recibe la población costarricense y que ha golpeado a un número importante de familias, comunidades y al país entero.

El Colegio de Profesionales en Psicología de Costa Rica ha venido señalando desde su compromiso con la promoción de la salud mental y bajo el principio psicoético de la protección a la vida, que debemos incrementar y acelerar la respuesta por parte de las instituciones públicas competentes, para detener, o bien disminuir, la pérdida de vidas humanas, mediante un trabajo articulado con organizaciones profesionales, de la sociedad civil y comunitarias.

El suicidio es un fenómeno complejo y multicausal, es decir resulta de la interacción de múltiples factores, entre los cuales pueden identificarse los psicológicos, sociales, económicos, y culturales; y por lo general se rodea de silencio y mitos que dificultan su identificación e intervención oportuna.

En este sentido, tal como lo ha señalado la Organización Mundial de la Salud (OMS), los estudios indican que la prevención del suicidio es factible, pero requiere de una amplia diversidad de actividades e intervenciones que implican diversos niveles de complejidad y de acción. El aseguramiento de mejores condiciones para la vida y el desarrollo de niñas, niños, adolescentes y jóvenes; la promoción de factores protectores; el desarrollo de la resiliencia y las habilidades para la vida en las personas; una más precisa y oportuna evaluación de desórdenes mentales, así como la eficacia de su tratamiento; el control ambiental de los factores de riesgo que reduzca la disposición de medios para el suicidio; e incluso la difusión apropiada de información y la sensibilización de la población, son algunas de las muchas medidas que debemos asegurar y promover de manera articulada y coordinada.

En general, los datos revelados por la investigación científica sobre el tema indican que, a la conducta suicida no subyace necesariamente el deseo de morir, sino un profundo sufrimiento asociado a la desesperanza y la impotencia. Tiende a presentarse cuando las experiencias y los factores estresores en la vida de las personas exceden su capacidad de afrontamiento, y los recursos de apoyo con que se cuenta tampoco son, o se consideran, suficientes o accesibles. 

Cabe mencionar aquí, como parte de los factores de riesgo la indiscutible relevancia que cobran ciertas condiciones mentales como la depresión, la conducta adictiva, la bipolaridad y los desórdenes de ansiedad, así como factores de orden socio-cultural tales como la incapacidad para expresar las emociones, el aislamiento voluntario o por discriminación/exclusión social, el estilo de vida moderno y la indiscutible influencia de las redes sociales.

Otros factores que acentúan la vulnerabilidad de las personas para autolesionarse incluyen, la falta de educación básica a la población en materia de salud mental, la estigmatización social que sufren las personas con desórdenes mentales, las barreras de acceso a servicios de salud mental de manera oportuna y preventiva, los problemas económicos y el dolor crónico. También cabe mencionar, lo que la misma OMS ha señalado como un factor de riesgo para el comportamiento suicida: las publicaciones de medios de difusión sobre casos de suicidio.

En relación con esto, poco más de un centenar de investigaciones sobre lo que se ha denominado como suicidios de imitación, para referirse a aquellos suicidios que  parecen estar directamente relacionados con informes de los medios de comunicación sobre uno o más suicidios, coinciden en que las publicaciones de medios de difusión sobre casos de suicidio puede dar lugar a ulteriores comportamientos suicidas al combinarse con otros factores relacionados con el contenido y tratamiento de la nota periodística, la identificación de las personas con ideación o antecedentes suicidas con las personas que se han suicidado, factores históricos o psicológicos particulares, entre otros. No obstante, también señalan los estudios que notas periodísticas escritas con responsabilidad y con un objetivo preventivo y educativo pueden también ayudar a prevenir los suicidios.

Ante este panorama, el Colegio de Profesionales en Psicología de Costa Rica, asumiendo la prevención del comportamiento suicida como una de sus prioridades, estará contribuyendo con las siguientes medidas específicas:

  1. Trabajo con medios de comunicación para la discusión sobre el manejo responsable de la cobertura periodística de los suicidios y las buenas prácticas para el desarrollo de notas que contribuyan con la educación de la población para la prevención del comportamiento suicida.
  2. Desarrollo de procesos de capacitación a profesionales en psicología que trabajan en el MEP para fortalecer sus capacidades para la prevención y abordaje del comportamiento suicida, en alianza con la Dirección de Vida Estudiantil del MEP.
  3. Desarrollo de una campaña de comunicación mediante cortos audiovisuales y de carácter informativo-educativo para la prevención del suicidio, con el apoyo del Estudio de Comunicación Digital Plugin.
  4. Conformación de un Grupo de Personas Profesionales Colegiadas Expertas en el tema de Prevención y Atención del Comportamiento Suicida para ponerlo a disposición de las autoridades en salud con el objeto de asesorar las acciones que las instituciones puedan desarrollar en el abordaje del fenómeno.
  5. Establecimiento de una base de datos de personas profesionales que tengan la disposición de realizar voluntariado, mediante horas de trabajo para la atención de personas de escasos recursos con riesgo suicida y familiares sobrevivientes al suicidio o el desarrollo de actividades preventivas educativas en las comunidades y que se articulen a modo de colectivos en distintas regiones del país en alianza con los Equipos Integrales de Salud Mental (EISAM), consolidando la experiencia del Colectivo de Occidente vinculado al Proyecto DUO (Dame Una Oportunidad).
  6. Convocar a diferentes iniciativas locales relacionadas con el tema de prevención y atención de la conducta suicida, para la definición de líneas estratégicas coordinadas, con respaldo ético y técnico desde el CPPCR.

Conscientes de que el mejor enfoque de prevención del suicidio lo constituye un trabajo interinstitucional e intersectorial, en estrecha colaboración con las organizaciones comunitarias, instamos a todas las instituciones relacionadas con este tema, a tomar las medidas necesarias y a unir esfuerzos para trabajar con la seriedad que lo exige, en la construcción de estrategias para la  prevención, atención y trabajo con los sobrevivientes, a través de garantizar servicios de atención en salud oportunos y calificados, iniciativas  de promoción de estilos de vida saludables y conductas de autocuidado y cuidado mutuo, educación en salud a toda la población con el fin de fortalecer la construcción de relaciones interpersonales sólidas así como desarticular la cultura de la indiferencia e individualismo, fortalecer estrategias de afrontamiento positivas y garantizar que los medios de comunicación colectiva ofrezcan información responsable sobre este tema a la ciudadanía, de acuerdo con los lineamientos mundiales establecidos para dicho efecto.

Exhortamos también a otros colegios profesionales, organizaciones de la sociedad civil, instituciones académicas y empresa privada a sumar sus propios esfuerzos o apoyar algunas de estas iniciativas con el objeto de responder con prontitud y mayor énfasis a un fenómeno doloroso y preocupante para el país.

 


Redimensionar imagen