Fecha Publicación: 04/06/2022
Cada 4 de junio, se conmemora el día internacional de los niños y niñas víctimas inocentes de agresión, día en el cual el Colegio de Profesionales en Psicología de Costa Rica hace un llamado a reflexionar, sobre el dolor que experimentan las personas menores de edad al ser víctimas de maltratos físicos, sexuales, mentales y emocionales y aquellos ocasionados por conflictos armados, que según UNICEF (2019) “Son más de 230 millones de niños y niñas”.
En Costa Rica, el Hospital Nacional de Niños durante el año 2020 registra que en los primeros 10 meses del año, recibieron un total de 980 casos con algún tipo de violencia infantil, de los cuales, el 73% tienen como origen la negligencia, el 8.5% el abuso sexual, un 6.7% el abuso físico y un 4% el abandono.
Según la UNICEF (2021) antes de la pandemia, América Latina y el Caribe ya registraba una alta prevalencia de violencia contra la niñez, donde se registra que la conflictividad intrafamiliar ha aumentado durante las cuarentenas y que la disciplina violenta– que incluye el uso de castigo físico y psicológico– afectaba a casi el 75 por ciento de los niños y niñas de 3 a 4 años, donde la mayoría de los casos de violencia se dan por parte de un familiar directo o persona cercana al niño o niña.
Datos nada alentadores, que indican que muchos de nuestros niños y niñas, viven una guerra dentro de sus hogares con sus familiares, al mantenerse en constantes situaciones de violencia que no solo afectan su nivel individual de desarrollo y salud integral, si no la convivencia en otros espacios de la cotidianidad.
Este 4 de junio, hacemos un llamado vehemente a la población del país a seguir actuando en la erradicación y prevención de la violencia hacia nuestra niñez desde cualquier instancia: comunitaria, educativa, pública o privada en donde nos encontremos; mantenernos atentos para identificar las manifestaciones o signos de violencia que los niños, niñas o personas adolescentes puedan presentar y así proveerles la protección que necesitan.
De la misma manera, los invitamos a aprovechar cada espacio posible para trabajar en la educación para la paz, estilos de crianza saludables y positivos que eviten la propagación de estas lamentables situaciones.
Comisión de Psicología en la Niñez y Adolescencia
CPPCR