Fecha Publicación: 28/11/2025
La Comisión de Prevención del Suicidio del Colegio de Profesionales en Psicología de Costa Rica expresa su profunda preocupación ante el incremento de situaciones de acoso escolar en el país y las graves consecuencias emocionales que este fenómeno genera en la niñez y la adolescencia. El bullying, en cualquiera de sus formas, constituye una herida silenciosa que despoja a las personas jóvenes de su autoestima, confianza y, en muchas ocasiones, de su deseo de vivir. No es un juego, ni un asunto de “etapas”, sino una expresión de violencia que hiere la dignidad humana y compromete el derecho a una vida segura y plena.
Como profesionales de la psicología, sabemos que detrás del silencio de muchos niños, niñas y adolescentes acosados hay miedo, vergüenza y desesperanza; y que, si no se interviene a tiempo, ese dolor puede transformarse en una sensación profunda de vacío y desconexión, siendo estos descritos como factores de riesgo suicida. Cada palabra humillante, cada burla sostenida, cada exclusión repetida deja huellas que pueden acompañar toda una vida. Por ello, llamamos con urgencia a las instituciones educativas, a las familias y a la sociedad costarricense a asumir una posición activa, compasiva y firme frente al acoso.
La prevención no se logra únicamente con sanciones, sino con la construcción de entornos escolares seguros, donde la empatía, el respeto y el acompañamiento emocional sean parte cotidiana de la convivencia. Los profesionales en psicología del país reiteramos nuestro compromiso con la promoción de la salud mental, la detección temprana de factores de riesgos y la atención oportuna de quienes sufren.
¡No podemos permitir que la indiferencia se convierta en complicidad!