Es una autorización firmada por el/la paciente o persona usuaria, mediante la cual se aclara el tipo de intervención a realizar, los derechos de la persona o entidad usuaria; los eventuales límites al secreto profesional y los posibles riesgos que podrían presentarse durante el proceso, entre otros aspectos pertinentes (Artículo 12 del Código de Ética y Deontológico del Colegio de Profesionales en Psicología de Costa Rica).