Fecha Publicación: 20/10/2022
Pronunciamiento: Desaprobación de la iniciativa “colocación de rings de boxeo, para que los estudiantes descarguen su estrés o sus deseos de pelear o efectuar una contienda, de manera legal, con todos los equipos de seguridad”
En aras de defender todo esfuerzo por la promoción de una cultura de paz, el uso del diálogo, la recreación y el deporte como estrategia para el restablecimiento de la sana convivencia, la salud mental y otras acciones en materia de prevención ante el Bullying; el Equipo Técnico de la Campaña Nacional Alto al Bullying, las Comisiones de Políticas Públicas, Salud Mental, Educación, Niñez y Adolescencia, Deporte y el Colegio de Profesionales en Psicología de Costa Rica, expresamos con vehemencia nuestra desaprobación y preocupación a cualquier acción, iniciativa, estrategia e implementación de acciones en materia de atención de las violencias en centros educativos públicos y privados; que comprometan la integridad de la población estudiantil, como es el caso de la reciente circulación del oficio GJS-FPLN-OFI-0219-2022, firmado por el diputado Gilbert Jiménez Siles y dirigido a la Ministra de Educación.
El Bullying es considerada la máxima expresión de violencia y acoso que se desarrolla entre pares, en el entorno educativo de forma repetitiva, premeditada y con intencionalidad. La participación de personas estudiantes en cualquier propuesta de solución ante esta dinámica de violencia es necesaria pues son ellos y ellas quienes la protagonizan, la viven y la sufren, sin embargo, debe responder a acciones discutidas, revisadas y acompañadas por especialistas a fin de que atienda responsablemente a la temática y su prevención y no terminen siendo una excusa para “solucionar un conflicto” entre pares que luego sea usado para perpetuar el Bullying y el Ciberbullying.
Preocupa sobre manera que se plantee, sin ningún fundamento técnico ni científico, que “las peleas clandestinas y de alto peligro, por los materiales y herramientas que puedan utilizar los estudiantes para infringir daño o dolor a otros alumnos” se evitarían con el establecimiento de “ring de peleas”. Es de reproche siquiera pensar que se estaría dando estatus de legalidad y legitimidad al uso de la violencia mientras sea supervisada. Es imperante destacar que para la atención de las formas de violencia en los entornos educativos y entre personas estudiantes, el Ministerio de Educación Pública cuenta con diversos protocolos elaborados por profesionales a partir de propuestas teórico-científicas atinentes a las necesidades de la población estudiantil y de las propias dinámicas de violencia que incluyen el uso de la tecnología para combatirla.
Desaprobamos en absoluto la propuesta de usar la fuerza asociada a actos de agresión física para “descargar estrés, deseos de pelear o iniciar una contienda, de manera legal, con todo el equipo de seguridad” cuando existen formas No Violentas para canalizar estos impulsos, como lo es la utilización del deporte, el cual en sí mismo es disciplina y salud cuando es planificado, organizado y se han definido los objetivos que persigue y cuando se practica junto a personas especialistas que supervisarán y guiarán en un proceso.
Llama la atención que desde el planteamiento realizado por el señor Diputado, se externe que la “práctica” y uso de tal iniciativa, sea un acto voluntario de las personas estudiantes, sin considerar que cuando una dinámica de Bullying está instaurada existe asimetría entre las partes y con ello los roles de poder exacerban las posibilidades de seguir abusando y maltratando; si la “práctica” es supervisada por un “árbitro”, que desconoce del tema o peor lo considera propio de la edad y que estas y otras acciones contribuyen a formarlos para la vida y a tener carácter (es decir se sirve de los mitos del Bullying para sustentar su validez), estaríamos alentando y naturalizando el uso de más violencia como forma de detener la violencia, situación que ha sido ampliamente estudiada y desestimada por profesionales en el tema.
Preocupa aún más que los medios tecnológicos de los que se sirve el Ciberbullying para continuar esta violencia y perpetuarla sin control, incremente cuando en dicha “práctica” se graben y se trasmitan directamente y en vivo las “peleas” agendadas en los centros educativos con motivo de descargar un “estrés” por parte de las personas estudiantes.
Mientras no exista, en cada centro educativo y la sociedad en general, una verdadera conciencia sobre las consecuencias de cualquier forma de violencia, incluido el Bullying, en las personas participantes y las implicaciones que tiene sobre su entorno y la salud pública, seguiremos leyendo propuestas sin fundamento técnico, operativo y poco o nada alineadas a marcos normativos vigentes, que podrían suponer más un factor de riesgo o atenuante de las violencias, que un elemento de protección y prevención.
Así, todo esfuerzo en materia de políticas públicas y las acciones afirmativas en las que este Colegio, sus Comisiones y el Equipo Técnico de la Campaña Nacional Alto al Bullying han participado para posicionar la importancia de intervenir, atender y prevenir adecuadamente la violencia en centros educativos, se ve irrespetado con manifestaciones de esta índole, por lo cual instamos al Sr. Diputado Jiménez a revisar sus iniciativas con un equipo especializado en la materia antes de proponer acciones que puedan terminar incentivando y legitimando la violencia que tanto daño y costos tiene para la salud pública y la vida de las personas estudiantes y quienes las acompañan; en igual medida, solicitamos a la señora Ministra de Educación Pública a valerse de su equipo de profesionales y escuchar el análisis experto que este pueda arrojar con relación a la implementación de esta propuesta.