Fecha Publicación: 07/04/2022
Recientemente, recibimos con gran alegría el dictamen del expediente Nº 22430: Ley Nacional de Salud Mental, lo cual permitirá que dicha Ley pase a Plenario para votación en primer debate, tarea que ahora recae en los hombros de la Asamblea en pleno, legisladores que a poco menos de un mes, estarán dejando su curul y pasando la tarea a los nuevos diputados y diputadas.
Por esta razón de temporalidad, el Colegio de Profesionales en Psicología de Costa Rica, hace un llamado vehemente a los actuales legisladores y legisladoras para aprobar esta iniciativa de ley, la cual nos permitirá avanzar como país, hacia políticas integrales de salud basadas en derechos humanos.
“El tiempo corre en contra y ensombrece un poco la alegría que la noticia trajo consigo y arroja interrogantes, que como alentadores de la ley no podemos evitar realizarnos, sin embargo, estamos claros en que la lucha debe continuar hasta que esta iniciativa sea Ley de la República”, señaló el Dr. Ángelo Argüello Castro, Presidente del CPPCR.
La salud mental, es un fenómeno complejo determinado por múltiples factores sociales, ambientales, biológicos y psicológicos; en este sentido, lograr que la población conserve la salud mental, además de la salud física, depende, en gran parte, de la realización exitosa de acciones de salud pública, para prevenir, tratar y rehabilitar a los pacientes, acciones que integra esta propuesta de Ley y que ahora está en manos de la Asamblea Legislativa.
“La ley es una acción afirmativa necesaria para continuar articulando esfuerzos ante una situación de salud pública con la cual aún estamos en deuda y de la que debemos priorizar su atención, el colegio está comprometido y pone a disposición sus recursos, experiencia y talento humano profesional para dar marcha“, enfatizó MPSc. Ingrid Naranjo, coordinadora de la Comisión de Políticas Públicas del CPPCR.
Si la iniciativa de ley es aprobada, el Poder Ejecutivo y la Caja Costarricense de Seguro Social contarán con 6 y 18 meses, respectivamente, para garantizar su operatividad por parte del Ejecutivo e iniciar con la capacitación requerida por parte del ente de Salud.
“Sin salud mental, no hay salud”