Red Voluntariado Aquí Estoy – Colegio de Profesionales en Psicología de Costa Rica
Coronavirus 2019 (COVID-19)

COLEGIO DE PROFESIONALES EN PSICOLOGÍA DE COSTA RICA

Red Voluntariado Aquí Estoy

Fecha Publicación: 09/06/2020

Señores (as)  Red de Voluntariado:

Quiero al empezar a escribir este correo, desearles buena salud y éxitos en sus labores diarias, y al mismo tiempo felicitarles por tan noble iniciativa de hacer posible una red de contención para personas en alto grado de depresión, como lo fue en mi caso.  Mi nombre es Andrey Abarca Jara, y el presente es para hacerles llegar un agradecimiento general y en particular, un agradecimiento sincero y profundo hacia la doctora en psicología, la señora Georgina Fumero Vargas. 


En días pasados, aproximadamente un mes atrás, por acumulación de problemas y circunstancias negativas, caí en una fuerte desesperación la cual me llevó a pensar en acabar todo con el suicidio. Luego de tocar varias puertas y opciones de ayuda sin encontrar nadie que me ayudara, opté por llamar al colegio de psicólogos dónde muy amablemente me atendió la señora (ita) Marianela, quien muy atenta escuchó mi situación y me dijo que en la mayor brevedad me iba a contactar con la persona indicada para atenderme.


Efectivamente al cabo de unos minutos me avisa que me consiguió una persona que me iba a atender, la cual fue la señora Georgina Fumero Vargas, quien inmediatamente contestó mi llamada y luego de tomar mis datos empezó con mi atención. 


Quiero resaltar algo que a mi criterio es fundamental, yo llamé al borde de tener en mí mente sólo cosas negativas y sin sentir nada importante en mi vida para luchar, con lo cual no me importaba acabar con mi vida.  Siendo así, creo que un mal abordaje o un buen abordaje por parte del profesional, iba a marcar la diferencia entre poder escribir en este momento este correo, o bien pasar a ser un número más en las estadísticas de suicidio. 


Por problemas en mi niñez y adolescencia tuve muchos acercamientos con profesionales en psicología y a la madurez de mis cuarenta años, se puede percibir cuando un profesional se basa meramente en lo laboral, y cuando se siente que corren la milla extra, que son instrumento de Dios para en una labor altruista, hacer sentir a las personas, seres de bien y motivo de vivir.
Me parece oportuno hacer llegar mi agradecimiento a la red de voluntariado, por contar con personas tan entregadas como lo es la doctora Fumero. Quien muy profesionalmente, logró en primera instancia hacerme sentir confianza y pudo hacerme manejar mis emociones para ir luchando por un bien común. 


En todo ella mostró interés y preocupación por las situaciones que me estaban rodeando, inclusive preocupándose por cosas personales mías, que si bien es cierto me estaban afectando en mis emociones, ella se preocupó a un nivel más altruista que algún otro profesional. Me entra gran satisfacción de ver cómo al ser un apoyo voluntario fue tan contundente en cambiar o saber manejar mis sentimientos y priorizar metas. Recalco esto, ya que antes de ella, una sicóloga de una organización, se negó a ayudarme aún sabiendo mis situaciones, alegando el problema del Covid y luego de una pequeña insistencia me dijo que me ayudaba  si le cancelaba el monto de gastos profesionales, evidenciando con esto que sí existen personas que se basan estrictamente en lo laboral remunerado.


Es mi deseo que le hagan saber a la doctora Fumero, que es una profesional utilizada por Dios para demostrar el amor hacia el prójimo, el desinterés y el bien común de una sociedad en decadencia. 
Repito que si no hubiese sido por su profesionalismo y ese carisma innato de solidaridad, mi historia sería distinta, y hubiesen sabido de mi en las noticias y no de esta manera.


Confío y deseo que todos los profesionales que laboran en esta red y atención primaria a personas en riesgo de suicidio, sean y tengan tan buen manejo como lo tiene la doctora Fumero. Si bien es cierto que tengo claro que el suicidio no está bien, en momentos de desesperación y depresió, pensamientos malos se apoderan de uno y es cuando una persona tan bella como lo es la doctora Fumero marcan la diferencia. 


Mis respetos para ella y no dejen pasar la oportunidad de expresar y hacer saber de este correo a las personas que consideren necesario, para motivarles a ser cada día mejor, a correr la milla extra por un bien común, y sobre todo que se le agradezca a la doctora Fumero de mi mi parte, que gracias a ella, me considero una persona muy diferente a meses atrás. 


Me inspiró a superarme y luchar por mi bien. En hora buena el que cuenten con ella, y que la sociedad también cuente con tan gran dama y profesional. 


Feliz tarde. Y de nuevo infinitas gracias. 
Dios bendiga el quehacer diario de todos y cada uno de ustedes. 

Andrey Abarca Jara